Entrevista a Ahimsa Sánchez

03.11.2012 11:48

Entrevista realizada el Lunes, 4 de abril de 2005.

http://archivo.diariodeavisos.com/epoca1/2005/04/04/noticias/cultura/P83548A.html

 

  Ahimsa Sánchez Domínguez - Actriz y dobladora de cine
 


 
  "La voz es tan importante como los gestos y la expresión. Mi madre, que fue mi profesora y es mi mayor crítica, siempre dice que no hay que mirar a la boca al personaje que doblas, sino a los ojos. Con la voz tienes que comunicarlo todo"

"En esta profesión se aprende de verdad trabajando y haciendo horas de sala, escuchando a gente buena para hacer el oído. Cualquier persona, con dedicación, puede ser dobladora. Cualquier voz vale"
 

Ahimsa Sánchez Domínguez: "Estoy convencida de que un buen doblaje hace mejor una mala película"

 

 

Detrás de un doblador de cine anónimo, que presta su voz a una estrella de cine a la que no entenderíamos en su idioma original, hay un actor capaz de transmitir toda la intensidad que requiere una interpretación para ser creíble.

Texto: Sergio Negrín
Foto: Diario de Avisos

Con la intención de desentrañar los secretos de esta profesión tan necesaria como desconocida, tendrá lugar esta semana en Tenerife el primer curso de iniciación al doblaje, que cuenta con el patrocinio del Cabildo de Tenerife, y que será impartido por la actriz y dobladora andaluza Ahimsa Sánchez Domínguez, que ha prestado su voz a artistas de cine como Katharine Hepburn, Sofía Loren y Anne Bancroft. Más información en la web www.cursodoblaje.com.

- El cine en lengua no española, salvo en el caso concreto de los circuitos en versión original, siempre se ha doblado en España. ¿Por qué tienen tan buena fama los dobladores españoles?
"En España se cuida mucho lo que es la labor de doblaje, la sincronía y que las voces le vayan al personaje, lo que lleva a utilizar siempre las mismas voces con el mismo personaje, porque el 50% de la interpretación es la voz. Si una persona identifica a un actor por su voz de doblaje, el cambio resulta perjudicial. Se cuida mucho también el hecho de adaptarse lo más posible al idioma original en el uso de las labiales y bilabiales y hacer coincidir los sinónimos. Como el español nos permite cambiar adjetivos de sitio jugamos con las frases para hacer coincidir los movimientos de las bocas. A los actores de doblaje los considero intérpretes, por eso sumado todo eso a una buena actuación y una adecuada adaptación del diálogo al español el resultado tiene que ser el que es: bueno".

- En cualquier caso, ¿doblar películas no es una práctica un tanto anacrónica?
"Depende del prisma con el que se mire. Comprendo que hay personas a las que les gusta ver las películas en versión original y se tiende un poco a eso. Estoy convencida de que un buen doblaje hace mejor una mala película y viceversa. El resplandor ha quedado para los anales de la historia como un doblaje pésimo. Una película que debería dar miedo te provoca más bien risa. Ahora se tiende a elegir actores conocidos para que presten su voz a personajes. En España tenemos el oído muy educado al soniquete o el tono de doblaje. En el momento en que un actor que no es doblador pone su voz a un personaje ya nos suena raro. Se tiende mucho a eso. Por eso creo que se pierden muchas cosas si una película no está doblada. Si dominas el idioma no hay problema, pero si tienes que estar pendiente de los subtítulos se te escapan muchos detalles necesarios para entender la película".

- En su opinión, ¿es más importante la voz que la capacidad para creerse al personaje al que da vida?
"Es un 50%. La voz es tan importante como los gestos y la expresión. Hay que ser un poco fisonomista; diseccionar el personaje y saber cómo se mueve, como son sus gestos para parecer más creíble. Al principio no se puede hacer eso, pero a medida que uno va evolucionando en el doblaje y adquiriendo experiencia ese objetivo se consigue. Mi madre, que fue mi profesora y es mi mayor crítica, siempre dice que no hay que mirar a la boca al personaje que doblas, sino a los ojos. Con la voz tienes que comunicarlo todo. Como no podemos expresarnos con el cuerpo tenemos que transmitir todo con la voz, incluso aquellas cosas que a un actor se le pueden escapar en su interpretación".

- ¿Cuánto tiempo se necesita para poseer una voz neutra como la suya?
"Depende de la persona, del acento, de muchas cosas. Desgraciadamente, a los andaluces igual que a los canarios nos infravaloran y nos miran más con lupa. De hecho, hay películas que nos han echado para atrás por una 's', y debemos repetir esa frase, pero cuántos 'laísmos' y 'leísmos' escuchamos en los doblajes, expresiones catalanas... Sin embargo, los andaluces tenemos que cuidar mucho nuestras expresiones. Depende mucho de la persona. Hice un curso de tres meses que no es lo habitual. Tuve la suerte de que mi profesora era mi madre. Me lo tomé muy en serio porque desde la primera clase me fascinó. Pero en realidad se aprende trabajando y haciendo horas de sala, escuchando a gente buena para hacer el oído. Cualquier persona, con dedicación, puede ser dobladora. Cualquier voz vale".

- Usted ha querido trasladar su experiencia a otras personas interesadas en el doblaje en el cine. En esta profesión, ¿saber leer es tan importante como saber hablar?
"Por supuesto. La base de las clases es que para aprender a doblar hay que saber leer muy bien. Por eso hacemos hincapié en la lectura, con textos como Platero y yo, que es una lectura muy difícil sobre todo si se lee en alto. También la poesía se presta a exagerar los pasajes. Es el caso del Romancero gitano. En un curso de siete días como este lo que tratamos es de que se queden con ganas y absorban lo más posible. Salir doblando es casi imposible".

- Los cantantes de ópera cuidan mucho la voz, su instrumento de trabajo. En el caso de los dobladores, ¿dominar la voz exige tanto tiempo y dedicación?
"Bueno, debería ser así. En mi caso me harto de fumar, por eso creo que tengo esta voz tan grave. Nos cuidamos en la respiración y en saber administrarnos el aire. A la hora de doblar cada persona tiene su cadencia hablando y hacemos las pausas cuando nos hemos quedado sin aire. Trabajamos apoyando el aire en el diafragma ya que si no fuera así nos quedaríamos afónicos. No trasnochar ni tomar cosas muy frías y dormir más horas serían buenos consejos. Cuando estás cansado la voz no sale. Con técnica se suplen muchas carencias de la voz. He doblado totalmente resfriada o afónica, y con técnica se consigue el objetivo. En cualquier caso, los dobladores nos tendríamos que cuidar más".